Las 7 mejores revisiones de mantenimiento invernal para aumentar el tiempo de actividad de los remolques

Las condiciones invernales pueden suponer una carga adicional para los remolques, lo que aumenta el riesgo de averías, visitas imprevistas al taller e interrupciones costosas. Realizar algunas comprobaciones proactivas antes de que bajen las temperaturas puede ayudar a detectar posibles problemas de forma temprana, mantener la maquinaria en perfectas condiciones de circulación y garantizar una mayor seguridad en las operaciones a lo largo de toda la temporada.

A continuación, te ofrecemos siete comprobaciones prácticas que te ayudarán a mantener tu flota en marcha durante el invierno.

winter maintenance checks

1. Comprobar el estado de los neumáticos y la profundidad de la banda de rodadura

Los neumáticos desgastados pueden reducir la tracción en el arranque entre un 30 % y un 50 %. Revisa cada neumático para detectar cortes, grietas, abultamientos y desgaste irregular. El desgaste en el centro puede indicar un inflado excesivo, mientras que el desgaste en los bordes exteriores puede indicar un inflado insuficiente.

Dado que el agarre disminuye con el desgaste, se recomienda cambiar los neumáticos antes de que la profundidad de la banda de rodadura sea inferior a 3 mm, siempre que lo permitan las normativas locales. En el caso de rutas transfronterizas o con nieve, comprueba también los requisitos obligatorios relativos a los neumáticos para barro y nieve.

2. Controlar la presión de los neumáticos

Una presión baja puede aumentar el riesgo de que se produzca un pinchazo. Comprueba la presión cuando los neumáticos estén fríos; lo ideal es hacerlo unas horas después de haber aparcado el remolque. Muchos neumáticos habituales para remolques requieren una presión mínima de 8,5 bares, pero sigue siempre las recomendaciones del fabricante del neumático, ya que la presión correcta varía en función del neumático y del uso que se le dé.

Un sistema de control de la presión de los neumáticos también puede ayudar a detectar antes los pinchazos lentos y las pérdidas de presión. Esto puede permitir que tu personal intervenga antes de que un neumático falle y, en algunos casos, repararlo en lugar de sustituirlo.

3. Controlar la condensación y prestar atención a los problemas de frenado

La condensación en el sistema de frenos puede provocar que las conexiones y los conductos de aire se congelen o se dañen. Esto puede afectar al rendimiento de frenado o acelerar el desgaste de las pastillas, los tambores y los discos de freno.

Para reducir estos riesgos, vacía periódicamente el depósito de aire para eliminar la condensación acumulada. Al mismo tiempo, comprueba si los conductos de aire, los racores y las juntas de goma presentan daños visibles o fugas. Cualquier cambio en el rendimiento de los frenos debe comunicarse para que un profesional lo revise.

Las herramientas de supervisión digital pueden complementar las inspecciones físicas al ofrecer una visión temprana de los cambios en el rendimiento de los frenos. Por ejemplo, la función BrakePlus de TIP avisa a los operadores cuando el rendimiento de los frenos se sale de los parámetros aceptados, lo que ayuda a los equipos de mantenimiento a intervenir antes de que los problemas provoquen paradas en la producción.

¿Necesitas ayuda para preparar los remolques para el invierno?

Desde inspecciones de frenos y revisiones de neumáticos hasta el mantenimiento preventivo y las reparaciones, TIP ayuda a los operadores a reducir el tiempo de inactividad y a mantener los remolques operativos durante toda la temporada de invierno. Con más de 130 talleres propios repartidos por toda Europa, siempre tendrás asistencia especializada a tu alcance.

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4. Comprobar las luces y las conexiones eléctricas

Las luces de trabajo son imprescindibles durante los desplazamientos nocturnos en invierno. Comprueba las luces delanteras y traseras, las luces de posición laterales, los intermitentes y la luz de la matrícula. Mantén todas las luces y los reflectores limpios y visibles.

Comprueba visualmente que las juntas de las unidades de iluminación no presenten daños ni entradas de humedad, y que los cables y conexiones accesibles no presenten corrosión, grietas ni rozaduras. No abras ni manipules las conexiones eléctricas; en caso de daños o averías, solicita la intervención de un profesional.

5. Revisar el chasis y el tren de rodaje

La sal de la carretera, la humedad y la suciedad pueden acumularse en los bajos del vehículo y agravar el desgaste ya existente.

Revisa los componentes visibles del chasis para detectar posibles signos de corrosión, daños o piezas sueltas. Los ejes, los componentes de la suspensión y otras piezas fundamentales para la seguridad pueden requerir un equipamiento especializado, por lo que conviene solicitar una revisión profesional si observas algo inusual.

6. Revisar la carrocería, el techo, las puertas y las juntas del remolque

Comprueba la carrocería del remolque, las puertas, los cables, los cierres y los retenedores. Comprueba si las juntas de las puertas y del techo presentan grietas, desgaste o desplazamientos, y examina el techo, las uniones y la membrana para detectar posibles daños.

Estas comprobaciones también contribuyen a proteger la mercancía, ya que reducen el riesgo de que entre humedad en el espacio de carga. Incluye en la inspección cualquier equipo adicional, como unidades de refrigeración o plataformas elevadoras, cuando proceda.

7. Limpiar el remolque y comprobar si hay signos de corrosión

Al eliminar la sal, el barro y la suciedad de la carretera, resulta más fácil detectar la corrosión, las grietas y los recubrimientos dañados, sobre todo en el chasis y los bajos del vehículo.

Una limpieza regular también ayuda a que las matrículas, los reflectores y las marcas de seguridad sean visibles durante los desplazamientos en condiciones de poca luz.

Aprovechar los preparativos para el invierno para aumentar la disponibilidad de la flota

Las revisiones diarias del vehículo desempeñan un papel importante a la hora de detectar defectos visibles, pero algunos problemas relacionados con el invierno solo se detectan durante las revisiones profesionales. La combinación de revisiones rutinarias y mantenimiento programado contribuye a mantener los remolques operativos, mejora su fiabilidad y favorece unas operaciones más seguras a lo largo de toda la temporada.

TIP ofrece servicios de mantenimiento y reparación de camiones y remolques, también para el equipamiento que sea propiedad de los clientes, con opciones flexibles disponibles tanto con contrato de mantenimiento como sin él.

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